Hoy, 8 de septiembre de 2017 celebramos el 50º aniversario de la instauración del Día Internacional de la Alfabetización. La alfabetización es el mayor instrumento de empoderamiento de las personas y palanca de desarrollo de comunidades y sociedades.

Si hay alguien que sabe de esto y es fiel defensora del derecho a la educación de los niños en el mundo es Malala Yousafzal, la joven paquistaní que en 2014 se convirtió en la persona más joven en ganar el Premio Nobel de la Paz tras utilizar la educación como arma frente a los talibanes y defender los derechos de los niños, 

Nacida el 12 de julio de 1997, Malala ha logrado convertirse en un icono mundial de la libertad, de la igualdad de la mujer y, en definitiva, del derecho a la educación, y la corta edad de 17 años, Malala ha adquirido el derecho de tomar la palabra en las Naciones Unidas. Hoy para conmemorar el Día Mundial de la Alfabetización desde la Fundación hemos querido compartir algunas de las palabras de Malala sobre el derecho y la importancia de la alfabetización en el mundo.

“Hoy un país no es más fuerte por el número de soldados que tiene, sino por su índice de alfabetización.”

“Volver al colegio me hace muy feliz. Mi sueño es que todos los niños en el mundo puedan ir a la escuela porque es su derecho básico”.

“Es verdad que la pluma es más fuerte que la espada, la educación asusta a aquellos que usan el terror”.

“Un niño, un profesor, un libro y una pluma pueden cambiar al mundo. La educación es la única solución”.

“La mejor manera de luchar contra el terrorismo es muy sencilla: educar a la próxima generación”.

“La educación es la educación. Debemos aprender todo y después elegir qué camino seguir. La educación no es oriental ni occidental, es humana.”