Esther Hidalgo es voluntaria de la Fundación LLORENTE & CUENCA

 

Ferida Abdel es una chica de 20 años proveniente de Camerún. Llegó a España en 2009 y desde entonces no ha parado hasta conseguir su sueño: ser una mujer en la ciencia. Gracias a su impecable registro escolar, Ferida ha sido becada en nuestro proyecto “De mayor quiero ser como tú” para estudiar Ingeniería Química en la Universidad Politécnica de Madrid, carrera que cursa actualmente.  Hoy, con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia os invitamos a conocerla.

 

1. ¿Cuál crees que es o debería ser el papel de la mujer en la ciencia?

La mujer debería tener igualdad de oportunidades en el campo de la ciencia que los hombres, así como reconocimiento y acreditación por sus competencias. Rosalind Franklin no obtuvo un nobel a pesar de que sus fotografías en rayos-X de ADN cristalizado ayudaron a Watson y Crick. Cecilia Payne postuló en su tesis doctoral que todas las estrellas están hechas de hidrógeno y helio pero dichas observaciones no fueron tomadas en cuenta hasta que un científico las planteó.

En 2012 unos investigadores de la Universidad de Yale publicaron un artículo corroborando que los catedráticos de seis grandes instituciones de investigación contratarían antes a un hombre que a una mujer a pesar de que ambos solicitantes tuvieran las mismas competencias. Además, en el caso de contratar a la mujer, esta tendría un salario inferior.

En 2014 una encuesta de YouGov financiada por ScienceGrrl reveló que de 3000 encuestados, solo el 47 % podía nombrar una científica y muchos de ellos identificaron solo a Marie Curie mientras que otros simplemente nombraron a un científico.

Las mujeres son una gran aportación a la ciencia y contribuyen a su evolución centrando su trabajo en la investigación, desarrollo e innovación que en mi opinión es lo más destacable de este sector. Por ejemplo, Flossie Wong-Staal y su equipo fueron los primeros en clonar el HIV-1 y crear un mapa de sus genes lo cual permitió la elaboración de un test para el virus, Mildred Dresselhaus descifró la estructura electrónica del grafito lo cual conllevó al posterior descubrimiento de los buckyballs y nanotubos de carbono.

La economía mundial permanece muy fundamentada en el conocimiento científico y tecnológico que ayuda a luchar contra la pobreza y a enfrentar retos como el cambio climático. Que las mujeres adquieran dicho conocimiento y lo apliquen es imperativo y sólo se consigue rompiendo estereotipos.

2. ¿Qué te gustaría hacer para cambiar el mundo con tu conocimiento?

Me gustaría trabajar en un laboratorio de investigación con la esperanza de descubrir o inventar algo en el futuro. También querría trabajar en un país subdesarrollado para mejorar el uso de los recursos naturales en ese lugar; Otra de mis metas es colaborar con una ONG o formar una ONG.

3. ¿Por qué decidiste estudiar ingeniería química?

Fue una elección por descarte. Nunca me han llamado la atención las ciencias empresariales; la literatura y la filosofía me cautivaron, pero no podía darles valor practico. En un principio me planteé estudiar química o física, sin embargo, descubrí la ingeniería química y haciendo mis búsquedas concluí que es la combinación perfecta entre física y química en cuanto a diseño y modelación de procesos, aprovechamiento de materias prima o sea que tenía aplicación práctica. Además, miré el plan de estudios del grado y me gustó que fuera muy variado en asignaturas sin tanto énfasis en la química porque me gusta aprender un poco de todo. Me gustaba más la química inorgánica que la orgánica cuando inicié la carrera, mi profesor de química me aconsejo suscribirme a una revista Compound Chem que en mi opinión revela la otra cara de la química, aquella que está apartada de los libros y me anima a seguir avanzando.

Sin duda lo que más me motivó a elegir esta carrera fue darme cuenta de que la industria química es la responsable de muchos inventos que facilitan nuestra vida a saber: conservación y tratamiento de alimentos y bebidas, plásticos y polímeros, cosméticos, fármacos, textiles, papel…etc. Es curioso que antes no me planteaba de donde venían los productos pero ahora cuando los compro, me fijo en la descripción de los mismos.

Si quieres conocer más de la vida de Ferida y de cómo ha llegado a formar parte del proyecto De Mayor quiero ser como tú, no te pierdas este vídeo: