A pesar de que las mujeres son la mayoría en las aulas universitarias, porque por cada 5 estudiantes hombres hay 8 estudiantes mujeres, la tasa de desempleo de las mujeres en República Dominicana es más del doble que la de los hombres. Según las cifras del PNUD, el 8.7% de los hombres dominicanos están desempleados, mientras que el 23.1% de las mujeres dominicanas carecen de empleo.

Laura Castellanos Hernández es cofundadora de “Tenemos Que Hablar” y voluntaria de la Fundación LLORENTE & CUENCA.

A pesar de que las mujeres son la mayoría en las aulas universitarias, porque por cada 5 estudiantes hombres hay 8 estudiantes mujeres, la tasa de desempleo de las mujeres en República Dominicana es más del doble que la de los hombres. Según las cifras del PNUD, el 8.7% de los hombres dominicanos están desempleados, mientras que el 23.1% de las mujeres dominicanas carecen de empleo.

Esa misma dependencia de la ONU ha calculado otra gran desigualdad: por cada 100 pesos que gana un hombre, una mujer gana solo 79 por igual trabajo. La batalla hay que librarla ya, porque Oxfam ha determinado que, si nada cambia, a nuestra región le tomará 170 años para que una mujer gane igual que un hombre por igual trabajo.

Y no se queda ahí, la desigualdad llega hasta los espacios de poder y autoridad. En los ministerios del gobierno dominicano, la alta judicatura y el Congreso, las mujeres representan menos del 25 % de las titularidades. De veintidós ministerios del gobierno, solo 4 son ocupados por mujeres. A pesar de la cuota de 33 % que ordena la ley, en el Congreso las mujeres representan poco menos de una cuarta parte de las representaciones.

Es por eso que se hace necesario, urgente, denunciar las desigualdades en el mundo laboral. También el acoso, un flagelo silente pero generalizado en los sectores público y privado en la República Dominicana. Sin la necesaria denuncia, de las prácticas ilegales y las desigualdades injustas que oprimen a las mujeres, el techo de cristal, esa barrera invisible que no permite el ascenso de las mujeres, se mantendrá intacto.

De la necesidad de denunciar y de dejar claros estos males, nace Tenemos que hablar. Esas temidas palabras que usamos para alertar que hay un problema serio que resolver; que llegó la hora en la que las cosas tienen que cambiar. No, “calladitas”, no nos vemos más bonitas.

Así que hablamos. Creamos una plataforma digital y educativa, en la que curamos y creamos contenido con cifras que denuncian la discriminación, desigualdad y violencia contra las mujeres, al tiempo que promovemos una nueva visión de lo que es ser mujer y lo que es ser hombre, contando historias de heroínas dominicanas e incentivando la hermandad entre mujeres – la sororidad. El objetivo es simple: abrir los ojos de nuestra gente acerca de lo que nos afecta como mujeres.

El pasado 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, convocamos a una conversación importante en Mamey Librería, en el corazón de la Ciudad Colonial de Santo Domingo.

Sobre el Techo de Cristal” fue un conversatorio en el cual participaron Patricia Solano, destacada periodista y feminista; Laura Encarnación, economista y coordinadora del proyecto Cultura Ciudadana, y Rafael de los Santos ‘’Poteleche’’, destacado humorista gráfico, para hablar sobre el acoso laboral, el ascenso de las mujeres en el ámbito profesional y las desigualdades que sufren las mujeres dentro del entorno laboral.

El resultado de este evento fue la certeza y la amplia evidencia de que tenemos que hablar y tenemos que hacerlo ahora. Esperábamos unas 30 o 40 personas y recibimos a un centenar. Y no solo eso, ya somos una comunidad digital de 3,000 personas que se han unido a la conversación y que saben que esta conversación no es de un día, esta conversación sigue.

Abusada, ignorada, excluida y privada de derechos. La mujer sufre injustamente. Nosotras tenemos que hablar porque los números ya hablan claro: La desigualdad de género ha quedado en evidencia.

Únete a la conversación en @tenemosquehablar.rd